Javier Parrilla

Perteneciente a la nueva generación de pintores sevillanos, su producción se centra en la pintura, proponiendo el trabajo del pintor como una suerte de juego consciente no exento de azar ni de razón, que estudia los límites entre lo natural y lo construido. Lo que alguna vez fue real y la selección que hace la memoria. Decía Einstein que el juego es la forma más elevada de la investigación y desde esa creencia el cuadro es entendido como un escenario lúdico, que absorbe todo lo que llega, que es permeable a sus intereses y atenciones, anteponiendo la libertad a las limitaciones de estilo o discurso. Sus obras suceden en un tiempo indeterminado, difícil de concretar y persiguen ser una visión reveladora. Esta circunstancia invade su proceso en un constante ejercicio de selección. Situándose en esa línea imprecisa que es la frontera del escenario, el momento y la velocidad en que tienen que suceder las cosas, organizando caprichosamente cada ambiente, siendo cada cuadro imprevisible, el método o el proyecto es el propio ejercicio de la pintura.

 

Año promoción

2002