DE HIERBAS, RITOS Y CONSTELACIONES, UNA EXPOSICIÓN DE JOCELYNE RODRÍGUEZ DROGUETT

    Fecha

    Horario

    De lunes a viernes de 10 a 21h

    Coordinadores

    COMISARIADO: MAR GARCÍA RANEDO; COORDINACIÓN TÉCNICA: PASCUAL LÓPEZ

    Lugar

    Espacio Laraña

    Visita guiada: martes 24 de marzo a las 13.30 h

    Inauguración miércoles 18 de marzo a las 19 h

     

     

    De Hierbas, Ritos y Constelaciones

    Con el proyecto expositivo titulado De Hierbas, Ritos y Constelaciones, la artista Jocelyne Rodríguez Droguett nos propone un ejercicio de escucha profunda. En un tiempo donde el extractivismo no solo devora territorios, sino que coloniza nuestras subjetividades, estas obras emergen como un acto de insurgencia sensible. Y es que la naturaleza no es solo recurso, posee agencia material capaz de actuar y transformar el entorno dictando sus propias verdades. Frente a la amnesia del asfalto y la rigidez del cemento inmobiliario, el bosque esclerófilo se erige como el primer archivo de la verdad, porque no solo sobrevive, sino que resiste activamente como un último testigo que se niega a ser sepultado. Es materia biológica viva que encierra saberes ancestrales; su persistencia y pervivencia a través de los siglos convierten al árbol en un testimonio material, un repositorio de inteligencia vegetal y memoria biológica.

    En este proceso de rescate, Jocelyn Rodríguez Droguett no se limita a capturar una imagen, sino que realiza una cirugía simbólica sobre el cuerpo de la representación. Al bordar sobre las fotografías del bosque, su aguja actúa como una raíz que perfora la superficie para conectar con la vida; el hilo deja de ser ornamento para transformarse en una sutura reparadora. Estas fotografías intervenidas son, en esencia, cicatrices que narran el rastro del cuidado y de la mano que se detiene —en un acto de sabotaje a la prisa— a reparar lo que la vorágine ha intentado fracturar. Al intervenir la imagen, la artista emula el comportamiento del bosque: su mano es la raíz que prevalece, el hilo es la savia que circula y su obra es el archivo vivo de una verdad que el progreso no ha logrado silenciar.

    Bajo este paradigma, el tiempo lineal del reloj queda suspendido frente a un ciclo soberano donde la naturaleza se reconoce como la autoridad máxima. Es aquí donde convergen los calendarios menstruales con las órbitas celestes, y los tratados de Botánica Oculta de Paracelso con los saberes susurrados por las ancestras, invitándonos a reconocer que nuestra biología es una extensión de los ritos de la tierra.  Estas obras nos recuerdan que nuestra relación con el entorno no es solo de utilidad, sino de afecto y memoria. Hay una paz emocional en el alivio que sentimos al entrar en un bosque o en la serenidad que produce cuidar una planta y es que somos seres vinculares, regidos por una ley de interdependencia que nos integra en una red de cuidados para nuestro sostén emocional. Las puntadas de la artista conforman así un rito pausado y circular que busca solaparse con el latido de la naturaleza.

    Te invitamos, por tanto, a recorrer estas obras como quien camina por un bosque al amanecer: con el corazón abierto a la intuición, permitiendo que las hierbas activen tus recuerdos y que las constelaciones te devuelvan el sentido de pertenencia. Porque al final, salvaguardar el tejido de la naturaleza es, en última instancia, el único modo de salvaguardarnos a nosotros mismos.

    Mar García Ranedo