HIBRIDACIONES FAMILIARES. UNA EXPOSICIÓN DE DAVID BERROCAL

Fecha

Horario

Lunes a a viernes, de 11 a 14 h y de 17,30 a 21 h

Coordinadores

Simón Arrebola

Lugar

Espacio Laraña

 

HIBRIDACIONES FAMILIARES 

Una exposición de DAVID BERROCAL

Comisariada por Simón Arrebola

Espacio Laraña. Facultad de Bellas Artes. Calle Laraña 3, 41003 Sevilla

Lunes a a viernes, de 11 a 14 h y de 17,30 a 21 h

Inauguración: martes 3 de diciembre 19,30h

Bestiario  Autobiográfico

La historia del arte está plagada de casos que nos muestran cómo el ser humano ha tratado de adueñarse de propiedades del reino animal o vegetal para incorporarlo a su morfología anatómica. Han surgido así hibridaciones increíbles, como centauros, grifos, arpías o sirenas. Es lo denominado como teriomorfismo.

Dentro de estas posibilidades de apropiación y combinación podríamos incluir aquellas manifestaciones en las que los seres humanos se sirven de las máscaras para incorporar determinadas características del animal que representan.

Lo que practica David Berrocal (Medina Sidonia, 1997) a partir de sus combinaciones humano-animales es una incorporación de estas cualidades animales para generar su propio bestiario de criaturas. Juega un papel de demiurgo al configurar un panteón de semidioses que emergen de la materia oscura, presentándolos con una solemnidad en la puesta de escena y el claroscuro que nos pudieran remitir a los efectos lumínicos de los retratos o autorretratos de Rembrandt o del fotógrafo Pierre Gonnord. Ambos juegan a representar al otro o auto-representarse como otro en este Gran Teatro del Mundo. Sin embargo, David Berrocal opta por el repertorio gráfico que facilita el grafito o el grabado calcográfico con un lenguaje minucioso y detallado que trata de hacer creíble lo inverosímil.

Estas presentaciones evidencian unas hibridaciones que no enuncian relatos universalmente conocidos, sino que nos hablan de su propia experiencia autobiográfica, de hecho, la selección de la tipología de animales obedece al acercamiento que Berrocal ha tenido a estas especies en su propia vida. Configura a partir de unas formas autobiográficas una mitología individual,  concepto que Harald Szeemann recuperó en la década de los setenta del siglo XX y que procede de la literatura romántica, un modo de explicación y comprensión de los mecanismos de la psique a partir de las construcciones de mitos.

En esta línea, aparecen unas obras que juegan con las perplejidades que suscitan el ritual de la visualización o la narración de los álbumes familiares. Estos actos de un percibir y un escuchar la vida en imágenes a partir de los álbumes –la gran mayoría de las veces recopilados por mujeres– generan siempre acertijos e incertidumbres sobre personas que no conocemos, que sospechamos que conocemos de un tiempo pretérito, o que son simplemente gente allegada que ya no recordamos. Para explicar su mundo, Berrocal acude a enunciar estos jeroglíficos hibridados con los animales con los que convive. Resulta inquietante ver estas fotografías cotidianas de agrupaciones familiares representadas a través del dibujo, aumentadas en escala y donde alguno de sus componentes sufre ese teriomorfismo que lo hace adoptar características animales. Y es que una de las cuestiones que viene a demostrarnos Berrocal con estas obras es que, a pesar de separarnos el logos y la capacidad de razonar o imaginar, la división entre lo humano y lo animal no es una frontera delimitada, sino discontinua en donde se producen filtraciones irremediables.

Simón Arrebola Parras