La fórmula emotiva [Territorio Crítico 03]

Fecha

Horario

10:00 a 13:00 h. y de 16:00 a 18:00 h

Coordinadores

José Miguel Pereñíguez, Esther Regueira

Lugar

Espacio Laraña

 

La fórmula emotiva
[Territorio Crítico 03]
Exposición coordinada por José Miguel Pereñíguez
con la colaboración de Esther Regueira

Aurora García-Calabrés
Carlota Mula
Daniela Gaule
Eduardo Padilla
Esther Pancorbo
Inés Molina Navea
Irene Pérez Ariza
Javier Martínez Cano
Ludwis
Rocío Barroso Castallo
Samuel Muñoz Saucedo
Triana Sánchez Hevia

Programación Expositiva 2020/21
21/01 a 17/02/2021
De lunes a viernes
De 10 a 13 h. y de 16 a 18 h.

Espacio Laraña
Facultad de Bellas Artes de Sevilla
Calle Laraña, 3 — 41003 Sevilla

 

Fórmula emotiva es la expresión que el historiador del arte Aby Warburg acuñó para designar al repertorio de gestos y poses que desde la antigüedad se utilizan como un modo de representar convencionalmente distintas acciones, expresiones o estados de ánimo.

Cuando decidimos que esta cuarta edición del taller organizado a instancias del proyecto Territorio Crítico podría articularse alrededor de lo emotivo o lo afectivo, pensamos que el concepto de fórmula emotiva sería una buena manera de estudiar la relación entre lo emocional y su realización formal. Como mínimo, la expresión fórmula emotiva implica una idea sugerente: que la emoción puede dejarse atrapar mediante un arquetipo, una figura precisa que la hace visible o tangible.

 A partir de aquí se pidió a los alumnos que trabajasen a partir del material que para ellos tuviera resonancia emocional o que les permitiese llevar a cabo un ejercicio de proyección empática. Siempre es complicado juzgar desde fuera cómo se establecen esa clase de procesos, en los que lo subjetivo y lo biográfico juegan un papel clave. Así que el curso del taller se ha centrado en aportar a estos procesos la necesaria legibilidad y claridad expositiva, pero también en buscar la manera de pulsar esos resortes que permiten ir más allá de lo informativo o lo anecdótico. Fijar la fórmula que permita ensanchar la intimidad de estas historias para incluir en ellas a quien mira y crear así un espacio de nuevos ecos y complicidades.

El resultado es necesaria e inevitablemente diverso. En algunas propuestas el material de partida ha sido meramente el detonante de un proceso de búsqueda formal. Otros participantes han realizado más bien un trabajo de depuración con vistas a fijar su impulso anímico inicial con nitidez. En las actuales circunstancias, cabe destacar el cuidadoso escrutinio dirigido sobre la experiencia de lo íntimo y lo doméstico, o  sobre evoluciones y vislumbres de la naturaleza que aparecen como correlato de nuestro estar en el mundo. También hay quien no ha dudado en unirse al sonido de otras voces para levantar acta de las convulsiones del presente.

Este atlas de propuestas da a entender  que la idea de emotividad que proponemos no es tanto un contenido como una forma específica de mirar o, mejor, de enmarcar nuestro propio trabajo. Un marco que permite delimitar y hacer inteligibles aportaciones diversas no como objetos ensimismados, sino como gestos que reclaman la implicación de actores y espectadores  en el empeño colectivo del hacer artístico.